NUESTRA HISTORIA
Nuestra familia llegó a esta finca de Tivissa con una casa por reformar, mucha tierra y, sobre todo, muchas ganas de convertirla en un lugar de encuentro.
La casa se convirtió en el hogar de la familia: abierta a los amigos, a las celebraciones y a largas sobremesas. Al mismo tiempo, empezamos a trabajar la tierra, plantando árboles frutales, recuperando el huerto y avanzando hacia una forma de cultivar más respetuosa.
De aquella casa y de aquella manera de vivir la finca nace Mas de l’Illa: una casa, una tierra y muchas ganas de compartirlas.





Qui som

Les responsables que l’hotel estigui sempre a punt i que els esmorzars siguin memorables. I no ho diem nosaltres: ho diuen els nostres clients.

Aquí tot funciona gràcies a ells. I quan diem tot, volem dir TOT.

Els encarregats que el jardí i l’entorn llueixin exactament tal com els veieu.

Els responsables (o culpables, depèn de qui ho pregunti) que això sigui ara un hotel.
Entre el río Ebro y las montañas de Tivissa, Mas de l’Illa se extiende entre campos de frutales, huerta, jardines y bosque de ribera.
Un entorno para caminar, pedalear, pasear junto al río o, simplemente, parar y escuchar. Nuestra pequeña isla, junto al Ebro, es uno de esos rincones donde el tiempo parece ir un poco más despacio. Del huerto obtenemos buena parte de lo que comemos nosotros y nuestros huéspedes, y aprovechamos los excedentes para elaborar conservas y mermeladas.
También procuramos que nuestra manera de hacer las cosas sea respetuosa con el entorno: la energía solar, el agua de nuestras propias cisternas, el aprovechamiento de la leña y el compostaje forman parte de nuestro día a día.